Llamemoslo amor si 

queréis

¿Sabéis que desde nuestro origen como especie, el sexo tiene una importancia esencial para nuestra subsistencia?. Os voy a contar una historia…

Hace dos millones de años, en África convivían tres tipos de homínidos (no hemos sido siempre los únicos “humanos”); los australopithecus robustos, los australopithecus bosei y los homo habilis. En este periodo, los homínidos se encuentran al final de la cadena trófica (en la base), vamos, que eramos el último mono.

El homo habilis se encuentra con unas circunstancias que dificultan su supervivencia; el bipedismo y la cerebración producen problemas en el parto, el cual, necesita ser asistido por otros homínidos para tener éxito. Además, el parto debe ser prematuro por el tamaño craneal de las crías, que se ha visto incrementado, por lo que las crías nacen inmaduras, siendo dependientes de los adultos y teniendo que ser cuidadas durante un tiempo bastante largo. El aporte nutricional que hay que darle a las criaturas es muy fuerte para su desarrollo cerebral y su rápido crecimiento y para conseguir esto la población debe incrementarse. Al incrementar la población, se produce un equilibrio en los efectos de los predadores y carroñeros. Como el macho tiene que cuidar de la hembra y de las crías, la cooperación es necesaria para subsistir, esto ocasiona que se unan en sociedad.

Ya estamos contextualizados para tratar el tema que he venido a contar. Como especie dejamos bastante que desear en comparación con otras especies que al nacer ya son capaces de valerse por si mismas prácticamente, obviando la primitiva necesidad de estar mamando una temporada hasta poder alimentarse por uno mismo. Me refiero al movimiento y a la independencia que nosotros como especie no adquirimos hasta pasados dos o tres años (y algunas veces no en su totalidad). Somos un animal social, como bien se dice en muchos ámbitos, y por tanto como animales hemos tenido que unirnos en sociedad para suplir estas debilidades, ¿pero cómo hemos conseguido unirnos?. Mediante una serie de estrategias para garantizar esta cohesión social desarrolladas por nuestra propia naturaleza: la sexualidad de la mujer casi continua (se da una potenciación de la atracción sexual con el bipedismo y la pérdida del vello) y un reforzamiento mediante el placer, necesario por la ausencia del sentido paternal, que debe suplirse con una sexualidad continua para unir al macho y a la hembra (si señor, nos une el sexo, ¡para que luego digan que no es primordial en una pareja!). Podremos decir que hemos evolucionado, pero desde los albores de nuestra creación nuestro fin último para sobrevivir ha sido mantener relaciones sexuales. No seremos tan distintos a fin de cuentas de nuestros antepasados.

Por otra parte, la necesidad de aportar una gran cantidad de energía a las crías genera la creación del primer instrumento lítico que ayudaría a conseguir más carne para más bocas; el chopper. Esto junto a la cooperación y el lenguaje hace que el Homo se introduzca en la cadena trófica y comience a ascender hasta llegar a ser lo que es hoy, una especie dominante y única. Somos lo que somos gracias a nuestras debilidades como individuos.

¿Qué es la arqueología?

Posted: 5 julio, 2011 in Reflexiones

Nuestro amigo Indiana Jones, el antiarqueologo del siglo XX

Antes de comenzar la carrera de Historia me llamaba mucho la atención la Arqueología. ¿Qué es eso de la Arqueología?, ¿En qué consiste?, me preguntaba, al principio la Arqueología poseía para mí un carácter aventurero fruto de la imagen que nos venden los medios de comunicación de diversas formas, sea por el cine con Indiana Jones, por los videojuegos con Lara Croft e incluso por la literatura con el Códice Maya de Preston. Sin embargo esta imagen decimonónica de buscador de tesoros no se ajusta a la realidad de la profesión. El Arqueólogo no es ningún expoliador, todo lo contrario, el buen Arqueólogo es aquel que va en busca de aquello que puede servirle para reconstruir la historia, porque el Arqueólogo es un historiador.

Hay quien dijo que la Arqueología es la más humanista de las ciencias y la disciplina más científica de las humanidades, y esto se debe a que posee una metodología para llevar a cabo su cometido. Efectivamente, la Arqueología es una ciencia que estudia mediante el uso de unas técnicas una serie de fuentes que le ayudarán a comprender y reconstruir una parte de nuestro pasado. Cabe destacar que a diferencia de otras ciencias, como la biología o la física, la Arqueología no posee un carácter instrumental, pues la Arqueología se pone sus propias hipótesis y las responde con su metodología e incluso utiliza a otras disciplinas como auxiliares, por ejemplo: la antropología, por lo que es una ciencia interdisciplinar.

Una maravilla del British Museum robada del corazón de Egipto

Una pregunta que ronda siempre la cabeza a la hora de pensar en esto como profesión es; ¿Y eso para qué sirve?, ¿Qué finalidad tiene?. Pues bueno, esta ciencia (llamemosla ciencia, porque lo es) estudia una serie de fuentes que son por lo general materiales, sin embargo, los objetos no hablan per se, necesitan de un contexto que les dé un sentido, un contexto que sirva para explicar qué son, por lo tanto esto incide directamente en esa imagen de busca tesoros que se tiene del arqueólogo, pues su función está lejos de encontrar solamente un objeto, lo que ha de encontrar es su contexto. Por tanto esto que han hecho los amigos del famoso “british museum” ni es arqueología, ni es historia, ni es nada… se cargaron en su momento el contexto, robaron el objeto y se llevaron las entrañas de Egipto para crear un parque temático con la etiqueta de museo. Que sea bonito no quita que sea un crimen, pero bueno, lo hecho hecho está.

Un ejemplo de los tipos de arqueología existentes: la arqueología submarina

¿Y esto de la Arqueología es algo que se lleva haciendo desde hace un siglo o dos nada más?, es una pregunta bastante curiosa, ya que el modelo que se tiene es el del siglo XIX y su mayor desarrollo se encuentra a lo largo del siglo XX y por supuesto en lo que llevamos de siglo XXI. No obstante la arqueología, al igual que otras ciencias como las matemáticas, tiene su origen en la Antigüedad clásica, pues ya se buscaban tumbas y se producían hallazgos casuales. Más tarde, en la Edad Media, debido a la crisis del pensamiento, en vista de que no interesaba el origen de los objetos el único objetivo que se tenía para con ellos era encontrarlos cual tesoro, quedando así como amasijos de antigüedades que tendrían su repercusión en el Renacimiento con la apertura de Anticuarios y la creación de colecciones, lo que más tarde supondría la creación de museos. Actualmente ha adquirido un carácter muy distinto al que ha tenido a lo largo de la historia. Tal ha sido su cambio que incluso se diversifica en varios campos: arqueología subacuática, arqueología de la muerte, arqueología del paisaje, etc…, cada uno para tratar un ámbito distinto, pues hay tantas arqueologías como arqueólogos, pudiéndose complementar entre ellos perfectamente.

Es importante destacar que aunque la mayoria de las veces la arqueología ve su actividad centrada en la excavación, ésta no es la actividad más importante de la que se encarga.

Naturalmente, la Arqueología, como profesión que es, se ve ligada a una legislación al igual que posee un código deontológico que se encarga de la parte ética del desarrollo profesional de la misma. La Ley de Patrimonio rige las normas a las que está sujeta la Arqueología a nivel internacional, nacional, autonómico (siendo éste el más importante a rasgos prácticos) y por último a nivel regional o local. Me gustaría señalar, hablando de normas y papeles, que la Arqueología actualmente se encuentra en una situación delicada burocráticamente hablando. Las promotoras cuando excavan ignoran el valor histórico de lo que encuentran y hay un riesgo grandísimo de perder una información muy valiosa de nuestro pasado por culpa de no darle la importancia que se merece.

En definitiva, si nos concienciamos de lo importante que es el papel del Arqueólogo en estos casos en vez de presionar su posición llegando a situaciones en las que depende de su ética que vaya a cobrar o no, la cantidad de estudios que podrían hacerse sobre nuestro terreno serían increíbles y eso nos facilitaría mucho las cosas en el camino de conocer mejor lo que hemos sido, pero como siempre, el dinero alimenta a los tontos y a los ignorantes con su esencia; estupidez e ignorancia


Todos consideramos que esto es una obra de arte

En bachillerato me enseñaron autores que hoy siguen siendo importantes en el arte y me enseñaron las técnicas y las características que los definen. Sin embargo, pese a conocer las características del arte de todas sus épocas; sus cánones de belleza, las preferencias por representar de forma hierática sus obras o bien por hacerlo de forma sinuosa, etc… comprendí que el arte cambiaba según sus épocas pero no terminé de comprender por qué podía ser, ni tampoco por qué unos autores eran más importantes que otros cuando había obras que eran más bellas que las que tienen especial relevancia.

La forma en que fue revelada la Historia del Arte entonces, repleta de conceptos separados en estilos, épocas y autores resultaba ser al final algo estéril, bonito de estudiar pero sin un alma que le diera un significado. En ese entonces no me podía imaginar que dentro de la Historia del Arte había tantos movimientos intelectuales que se asemejan a la filosofía para llegar a darle el nombre que tiene la materia: Historia del Arte.

Como alumno de instituto, no llegué a diferenciar lo que es arte y lo que es obra de arte, en mi mente se resumía todo a lo que me habían enseñado; pintura, escultura y arquitectura.  Pero Batteux me hizo pensar que como obra de arte estaba olvidando otras artes como la música, una disciplina que no comprende su paso por los manuales de historia del arte. El arte entonces pasó a ser en mi cabeza de un compendio de obras pictóricas a ser toda la producción humana dentro de cualquier cultura que pretende crear belleza; la música, la arquitectura, la pintura, la escultura, la lingüística, etc…, así pues, una obra de arte en este momento para mi es cualquier cosa creada por el hombre con el único fin de crear belleza con una finalidad siempre ajena a lo pragmático.

Para Van Gogh sus botas eran una obra de arte.

No obstante, aceptar que “arte es todo lo que los hombres llaman arte”, como dice Formaggio en su teoría del arte, me rompe todos los esquemas establecidos respecto a que éste se configure como un tipo definido de objeto. Ya no basta con que el objeto sea hermoso. La importancia que tiene la cultura para definir lo que es una obra de arte se trata de algo que por lo general no tenemos en cuenta. Antes de tomar estas consideraciones pensaba que, por ejemplo, una obra de Miguel Ángel es más obra de arte que una representación artística tribal, sin embargo, ninguna es más obra de arte que la otra, pues esto tiene un carácter subjetivo y depende mucho desde el punto de vista cultural del que se mire, puede tener más belleza una cosa u otra, pues para un perteneciente a la tribu del arte comparado, un cuadro es simplemente una tabla pintada sin forma ni sentido.

La fuente de Marcel Duchamp, un retrete hecho arte.

Por otra parte, también es difícil asimilar que una obra de arte pueda ser un objeto cotidiano. La actitud que se ha tomado durante los siglos XIX y XX respecto a que una obra de arte es un objeto cuya función es meramente estética es algo que en cierto modo impacta. Sin embargo, se encuentra belleza en estos objetos, se puede contemplar algo cotidiano como una obra de arte, se puede eliminar el aspecto pragmático de un objeto y convertirlo en algo estético, en arte. Un ejemplo de un objeto que pierde su finalidad práctica y se convierte en estética es el retrete de Marcel Duchamp.

Aunque el arte ha dejado de ser algo valorable sin su comprensión, pues es importante entender el arte como un juego, el cual es mucho más divertido si se entienden sus normas. Entender el arte, entender la obra de arte y su sentido es una de las metas que ha tenido la historia del arte, sin embargo, esta tarea es algo compleja ya que hay que ser algo humanista para contextualizarse en obras que distan mucho de nuestra época y así entender las normas que puso el artista en su obra para poder “jugar” con ella, porque el arte se encuentra en el espectador que participa de la obra.

La Historia del Arte es imprescindible conocerla si queremos realmente conocer cómo era el mundo en una determinada época. Nos sirve en sí para conocer una serie de procesos intelectuales, sociales y económicos que se han dado a lo largo de nuestra existencia. El arte es algo inherente al ser humano y por lo tanto es difícil determinar cuándo habría que empezar a estudiar esta historia. Además es una ciencia multidisciplinar más que una disciplina en sí, ya que dentro de esta, para comprenderla, tenemos que tener conocimientos históricos para contextualizar lo que se pretende estudiar (sea una obra pictórica, sea una escultura, sea una estructura arquitectónica), también hay que ser un poco antropólogo para comprender la sociedad en que se desarrolla, incluso entender muchas veces de medicina, de botánica, de gastronomía o por la gran base religiosa que comprende el arte a lo largo de muchos siglos, algo de teología, o bien mitología, no solo cristiana, sino también pagana, ya que se ven muchas obras inspiradas en las deidades antiguas que de no tener un conocimiento simbólico de sus representaciones no podríamos entender lo que quieren expresarnos. La visión del arte muchas veces se deforma dependiendo del que la observa, pues un historiador siempre va a ver cosas distintas a las que ve, por ejemplo, un sacerdote o un médico.

Esto es un ejemplo de Fotografía artística.

Es importante conocer la producción histórica del arte para poder entender lo que hoy hacemos a la hora de representar momentos, ya que el arte solo cambia su formato, pero nunca su forma. Hoy se pueden apreciar muchas fotos artísticas que están inspiradas en mitos griegos, por ejemplo. La historia del Arte ha contribuido a que la memoria histórica del arte no se pierda y se pueda aprovechar y apreciar hoy en día, repercusión que cada vez más se ve en otras ramas estéticas como puede ser la publicidad, que aprovecha mucho el conocimiento del arte (en ocasiones) para engrandecer algo, porque hoy en día el arte para nosotros significa eso, algo importante, algo grande, algo que debe ser preservado y admirado, aunque no comprendamos del todo lo que esto implica.

Marco Vitruvio Polión

Lo cierto es que es difícil sin una idea previa imaginarse que la historiografía del arte pueda comenzar en la edad antigua evolucionando hasta nuestros días. Yo pensaba que la producción historiográfica comenzó en el renacimiento cuando el arte clásico cobra especial importancia y se estudia para hacer un arte inspirado en este con autores como Vasari. Sin embargo he visto que desde la época clásica, los griegos ya hacían tratados de arte, aunque fueron autores romanos como Vitruvio quienes nos lo transmitieron.  No obstante, la historiografía del arte quizá en su contenido contenga más filosofía que historiografía propiamente dicha, pues durante toda su evolución hasta su establecimiento como disciplina universitaria unos historiadores han preferido dividir el arte de una forma y otros autores de otra totalmente distinta. Incluso los hay quienes han desarrollado diccionarios simbólicos para entender mejor el arte, oponiéndose a estos otra corriente que prefiere basarse en comprender el contexto de la obra, es decir, la forma de ver el arte y la forma de entenderlo es lo más importante durante mucho tiempo, basándose para algunas de estas clasificaciones en teorías filosóficas de autores como pueden ser, por ejemplo, Kant y Hegel. Además, no podemos olvidar que la forma de entender el arte ya tenía su raíz en la filosofía griega, cuando surgen términos como “estética”.

La Historiografía como tal ha evolucionado mucho hasta llegar a ser como hoy la concebimos.

Sexualidad del Homo

Posted: 11 junio, 2011 in Reflexiones

Marvin Harris, antropólogo creador del materialismo cultural, en su libro titulado “Nuestra especie” aborda aspectos tanto culturales como biológicos del ser humano. Hay dos capítulos de los que quiero hablar en concreto, uno titulado por él mismo: “¿Son los  hombres más agresivos que las mujeres?” y “El porqué de la homosexualidad”.

En el primer capítulo el autor nos expone la teoría que dicta que los hombres son más agresivos que las mujeres por su índice de testosterona en sangre. Sin embargo, en comparación con los animales, sabemos que ésta no nos afecta de igual manera que a los toros por ejemplo, los cuales tras ser castrados, se calman hasta quedar apaciguados por completo. En el caso de los humanos la castración no afecta a la agresividad y esto lo sabemos por los conocimientos históricos de personajes como Bagoas en Persia o Cheng Ho en China, que fueron grandes militares cuya agresividad estaba en perfecto estado incluso estando castrados. Sin embargo se han hecho estudios en el nivel de testosterona antes y después de un combate y se ha comprobado que su nivel es superior después del combate, por lo que es posible que no tenga un papel primordial en la agresividad. Como afirma Irwin S. Bernstein: “Con el desarrollo de la corteza cerebral, las influencias hormonales sobre el comportamiento del primate no se pierden, pero pueden ser sustituidas”.

Lo realmente importante para la agresividad en los humanos, por lo tanto, son las exigencias de la vida social, esto es lo que permite que las mujeres puedan ser más agresivas que los hombres dependiendo de la función que necesiten desempeñar, pues con el paso del tiempo y cada vez más, por ejemplo, el hombre ha tenido que aprender a desempeñar labores del hogar que hasta hace muy poco estaban atribuidas a la mujer y ésta ha pasado a competir en el mercado laboral con el hombre, por lo que la agresividad ha pasado a ser una característica que pueden desarrollar ambos géneros por igual dependiendo de la vida que cada individuo lleve.

Homosexualidad en Egipto

En el capítulo que trata sobre la homosexualidad tanto femenina como masculina Marvin Harris defiende que la sexualidad condicionada es un carácter meramente cultural, pues él no piensa que nadie nazca con una predilección absoluta que condicione su sexualidad para con un solo sexo, sea el propio o el ajeno. El autor nombra unas sociedades “en las que la mayoría de los varones se comportan como homosexuales durante un largo período de su vida sin perder la predilección por las mujeres.”, así pues, debido a que el ser humano posee la capacidad de cortar el vínculo entre placer sexual y reproducción, lo más normal y extendido en nuestro comportamiento (el 64% según un estudio, de hecho) es la búsqueda del placer sin importar que sea el mismo género quien lo comparta ya que somos la especie cuya piel es más erógena y está más expuesta al placer sexual, también somos la especie más imaginativa y se ha demostrado que la homosexualidad se da en todas las sociedades sin excepción, como dice Marvin Harris, “se puede preferir un bistec sin rechazar las patatas.”

Además, históricamente se ha visto, desde la antigüedad, que las relaciones homosexuales eran normales e incluso algunas veces estaban bien vistas. De la Grecia clásica todo es bien sabido, pero civilizaciones tan cargadas de testosterona en nuestro mito mental como son los vikingos también poseían una fuerte conducta homosexual. Aunque no se tienen registros de parejas homosexuales en la edad vikinga, se sabe que los compañeros sexuales no importaban mientras que estos acabasen casándose y teniendo algún hijo, además de usar la violación a los hombres derrotados como humillación.

El ser homosexual no era mirado por los pueblos vikingos como una cuestión demoníaca, maligna, o que atentase innatamente contra las leyes de la naturaleza o cualquiera de los enfoques negativos que posteriormente aportó la creencia cristiana a la cultura occidental. El concepto general era que un hombre que se sometiese a otro hombre en asuntos sexuales haría lo mismo en otras áreas, seria un seguidor en lugar de un jefe o líder, o estaría en un plano inferior al otro. Por tanto las relaciones homosexuales atañían mas bien a la independencia o al estatus de lo que la ética nórdica planteaba.

Respecto a la sexualidad, me gustaría también hacer referencia al psicólogo Carl Gustav Jung, el cual en uno de sus arquetipos, el del animus y el anima,  justifica que todos somos bisexuales. Para él la sexualidad, como para Harris, Freud, Adler y otros autores, también poseía un carácter puramente cultural. Argumentaba que cuando somos fetos poseemos órganos sexuales indiferenciados y es solo mediante la intervención de las hormonas cuando nos convertimos en machos o en hembras. Del mismo modo, cuando somos niños, no somos ni masculinos ni femeninos en el sentido social, sino que nos desarrollamos bajo la influencia de la sociedad que, de la misma forma que las hormonas cuando somos un feto, nos convierte en hombres o en mujeres.

La homosexualidad ha existido siempre por lo que es difícil saber si es algo natural o no lo es, sin embargo nos encontramos casos en los mismo animales en los que para saciarse momentáneamente tienen relaciones homosexuales. Pongo de ejemplo a los perros. Es muy posible que, como ya he señalado, nuestro carácter separador del placer y la reproducción incida directamente en la indiferencia del género del compañero sexual o bien de la preferencia por aquel del mismo género en pos de una búsqueda más placentera y menos natural. Según dicen, un hombre siempre entenderá mejor a otro hombre sexualmente de la misma manera que una mujer siempre entenderá mejor a otra mujer. Como ser heterosexual no tengo esto muy claro, ¿Pero será cierto?.

Aprenderás mis esquemas, actuarás como yo.

Lo que si es cierto es que, de alguna forma, estamos muy adoctrinados por nuestra propia cultura, por nuestra propia sociedad y esto nos hace tachar lo que pensamos que no es correcto siguiendo un paradigma que quizá no terminamos ni siquiera de comprender. Es por esto que se percibe esta diferencia sexual en la sociedad en la que todos parecemos muy convencidos de que el hombre es claramente más agresivo e incluso, algunos afirman, más fuerte, siendo estas consideraciones muy relativas (aunque se haya demostrado científicamente que un hombre siempre será más fuerte que una mujer con el mismo entrenamiento, pero esto ahora no viene al caso).¿Por qué hay cosas de hombres y cosas de mujeres y no existen cosas de personas?, ¿Por qué marcamos tanto estas diferencias sociales?. Es cierto que nos constituimos de una forma distinta, pero tan solo en nuestra forma mas puramente física, aunque parece ser que nos gustan las estructuras sociales que nos distancian mentalmente. Lo mismo pasa con la sexualidad que tanto nos molestamos en reprimir, y es que estamos tan obsesionados con los esquemas que nos enseñan que nos volvemos sin querer para señalar diferencias “incorrectas” cuando en realidad nosotros mismos podemos caer en esos “errores”.

Todos deberíamos informarnos de cómo son las cosas en realidad y formarnos nuestros propios esquemas. La experiencia si es compartida es dos veces más practica.

Paz y respeto

La Opinión del Lector

Posted: 23 abril, 2011 in Encuestas

Queridos y selectos lectores…

Hoy os invito personalmente a dar vuestra opinión (anonimamente, así que no os corteis) sobre qué debería escribir o qué os gustaría a vosotros que escribiera aquí. Estoy de ideas (y de tiempo en parte) un poco escaso y una ayudita siempre viene bien. En fin, os lo dejo a modo de encuesta. Espero resultados muy pronto y os prometo una buena reacción al respecto.

Gracias.



Hmmm... ese gatete me tiene el Eros altisimo...

Hoy voy a hablar de amor. Desde que era un mozalbete, en esa tierna edad en la que no tienes pelos en la cara y todavía crees en los reyes magos (si, ¿qué pasa?) he estado elaborando en mi cabeza una especie de teoría esquemática de los rasgos ideales que han de cumplirse entre dos personas para la plenitud dentro de una relación que quiera presumir de ser medianamente seria. En un principio estaba convencido de que la composición de la plenitud la conformaban tres partes, pero hace muy poco he añadido dos factores más a esta teoría. Así pues pasemos a hablar a continuación de las categorías.

Categoría 1: Filos (Razón).

El ser humano es sociable por naturaleza y la base de las relaciones sociales es el lenguaje. Filos consiste en eso básicamente, las cosas que ocurren, que se sienten o que se piensan se hablan. Tu pareja es tu confidente se supone, ¿no?. Aquí entran en juego factores tan importantes como la confianza, el respeto y las cosas en común (Si no tienes nada en común, las conversaciones se acaban resumiendo muy tristemente). Esto que parece tan de cajón he visto que ha sido un punto fallido en muchas relaciones que se han cortado “por no hablar las cosas”, “por desconfianza” y cosas similares, así que formaría una base que de ser buena, es sólida y consistente.

Categoría 2: Eros (Pasión)

Una relación sin sexo es una amistad afectiva, lo digo muy a menudo. El sexo es la máxima expresión de cariño entre dos personas, y más importante que el sexo, la distinción entre “follar” y “hacer el amor“, donde debe primar lo segundo. Una plena satisfacción sexual con tu pareja aporta cosas muy positivas a la rutina mundana a la que estamos sometidos todos, partiendo del buen humor, que no es poco. Cuando esta categoría falla en una relación, de forma bastante natural se busca fuera de la pareja y se encuentra lo que podríamos llamar “componente fisura“, que en lenguaje vulgar es lo conocido como “amante“. Ese con el que te intentas satisfacer e independientemente de que lo consigas o no, lo ocultas y te cargas la base de Filos. Incido de igual manera en esta categoría en que he visto casos de parejas en las que el motivo de la ruptura ha sido la insatisfacción sexual o bien una infidelidad muy prolongada. Ante todo somos animales, necesitamos alimentar la base de nuestras necesidades sociales que existen desde nuestro origen como animal que ha superado la barrera de placer y reproducción.

Categoría 3: Agathós (Bondad)

¿De qué te sirve estar satisfecho sexualmente y hablar mucho de cosas que te encantan si tienes la consideración de un chimpancé?. Cosas tan básicas como escuchar atentamente, ser educado, preocuparse, compartir, etc… componen esta categoría. Creo que su nombre lo dice todo. No hay que ser egoísta. Se ven muchas relaciones en las que una persona maltrata psicológicamente a su pareja por mero gusto para esclavizarla luego con caricias y charla. ¡Muy mal!, hay que ser bueno y dejar que los demás sean buenos contigo.

Categoría 4: Ecogeneia (Familia y Allegados).

Sin nuestras propias raíces no somos nada ni nadie, tan importante es dentro de una relación mantener una buena relación con tu pareja que con sus allegados, que son aquellos que en momentos de crisis facilitarán las vías de acceso a la solución sea prestando consejo, un hombro o material necesario. Somos un animal social, como ya he dicho antes, y necesitamos nuestro “clan” para ser felices. Es cierto que a veces es difícil esto, pero no es imposible y además, por eso se llama “teoría de la plenitud” esto, si no es posible, pues no hay plenitud. No con todo el mundo existe esto. Existen suegras desagradables, novios maleducados y suegros prejuiciciosos sobreprotectores. Es un reto, pero en toda buena pareja está solventado y alimenta la felicidad con creces.

Categoría 5: Cosmos (Orden).

Debe existir una linea que marque unas pautas dentro de la relación. Todo evento importante tiene su día festivo, vosotros también. El conjunto de las 4 categorías anteriores establece normalmente una comodidad inestimable, lo demás consiste en tenerlo todo en orden dentro de la cabeza. Una relación necesita tiempo, necesita empeño y sobre todo necesita orden. Hoy sois pareja, mañana también y pasado también. La Axiología juega un papel muy importante en que las cosas encajen como si de un puzzle se tratase.

Y esto es lo que yo he llamado “La Teoría de la Plenitud en una Relación Humana”.

Kuffiya

Posted: 14 marzo, 2011 in Reflexiones

Que guay queda... ¿eh?

Hace no mucho en clase salió el tema del pañuelo que conocemos como “Palestina“. Sí, ese que se puede encontrar de varios colores, que abriga mucho y que es “mu progre“, pero que se puso de moda inevitablemente.  Intenté encontrar una explicación preguntando, pero es curioso que varias personas que la visten no saben decirme qué representa esta prenda políticamente, ni qué significa su color ni mucho menos tuvieron un motivo político o simbólico a la hora de adquirirlo. Como siempre, la respuesta… en San Google.

El pañuelo palestino que tan actual parece, fue impuesto a mediados de los años 30 del siglo XX en Palestina como prenda obligatoria masculina por Al-Husseini durante el mandato británico. Lo realmente curioso es que este hombre fue el fundador de las bases ideológicas del actual movimiento antijudío, lo que posicionaría en principio esta prenda como un símbolo de identidad antisemita muy fuerte.

Aquí nos lo hemos tomado como una prenda de solidaridad con el pueblo Palestino que es vestida, en su mayor parte, por personas que tienen una orientación política más o menos de izquierdas, aunque con el paso del tiempo la moda, el consumismo y en general lo que viene siendo nuestro carácter como sociedad que toma símbolos y los revienta, esta prenda ha acabado totalmente descontextualizada siendo vestida por una cantidad ingente de personas que no conocen la causa que defiende ni el origen de la misma. Algo parecido a lo que ocurrió con “Los Ramones” (y otras bandas) en las grandes tiendas de ropa, aunque en el caso de estos, son simplemente un  música y no tiene connotaciones tan fuertes.

Profundizando en el significado de esta prenda, he descubierto que según el color de la misma, quiere decir una cosa u otra. En principio hay solamente tres colores que identifiquen al pueblo civil: negro, rojo y morado. El color negro es el propio del pueblo Palestino, el tradicional, no obstante los militantes de organizaciones de izquierdas se han identificado llevando pañuelos de color rojo, y por contraste las negras se han asociado con militantes de Fatah,  la organización hegemónica de la Organización para la liberación de Palestina. El color morado, parece ser que es usado por motivos religiosos (luto, celebraciones, etc…). Aunque hoy nos los podemos encontrar de todo tipo de colores: rosa chicle, turquesa, amarillos…

En fin, durante mucho tiempo y aún ahora hay gente abrigándose con una prenda que simboliza un conflicto en Oriente Próximo, sin comprender qué es más allá de una “bufanda chula que está de moda“. ¿Os imagináis alguien vistiendo un Burka porque abriga?.

La cantidad de símbolos que tendremos a diario delante y que no sepamos ni qué son…

Otra hoja más que cae.

Posted: 9 marzo, 2011 in Sentimientos
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Hoy quiero desahogarme.

Todo está gris. El cielo, el tiempo, mi camino y mis emociones. Coloreado. Gris.

Han sucedido cosas positivas, como por ejemplo que me concedan la beca por fin, sin embargo emocionalmente estoy de ala caída, últimamente me puede un sentimiento de abandono muy grande. Últimamente me tiene embriagado el anhelo de algo que no existe. De pequeño me enseñaron a soñar con ángeles y en un intento de alcanzar uno, me he dado cuenta que he visto alas donde no las había. En mi intento de alcanzar el cielo cogido de una cuerda, me he agarrado a una cuchilla y me he desgarrado las palmas. Y mientras la herida está abierta, no hay quién para ponerle puntos.

La culpa es de lo que aprendemos.

Todo es tan complicado”. Lo hacemos complejo nosotros. Nos obsesionamos con ideas que no existen para dificultar nuestro propio caminar. Sin embargo a mi me cansa haber aprendido esto. Me cansa andar dando traspiés. Me cansa esta poblada soledad, siendo uno más para todos, todos siendo para alguien y yo solo para mi.

No se me ocurre nada más que decir.


Recien llegado a WordPress.

Menos mal que dan de comer...

 

He de reconocer que este sistema no lo conocía anteriormente, me he tirado desde el 2006 publicando en el Space tradicional y de repente me ha llegado el correo de que van a cerrarlo. Genial. Lo cierto es que no publicaba mucho en ese otro sitio, puesto que lo tenía como un lugar donde escribir para desahogarme, un lugar de evasión, un reflejo atemporal de mis sentimientos hecho casi para mi propio consumo. Este cambio de formato supongo que para mi es una forma de animarme a enfocarlo más tipo blog. No obstante, supongo que seguiré haciéndolo de la misma forma.

La última vez que escribí aquí anuncié que había tormenta. En cierto modo ya ha caído el chaparrón y nos hemos mojado a base de bien.

Aprovecharé esta primera entrada de WordPress para hacer una confesión: me tiré todo el año 2010 maldiciendolo, deseando que llegase el 2011 y de repente, de un día para otro, estamos en 2011 y no soy capaz de quitarme el 2010 de la cabeza. Ironico. Real. El 2010 fue mi año de Selectividad, el año de pasar limpio de un curso a otro, de cambiar de sistema, de mudarme, de empezar una vida nueva, conocer gente, descubrir un montón de grupos musicales, crecer como persona, aprender facetas de mi mismo desconocidas… ¿Por qué maldije tanto el 2010?, sencillamente: porque el 2009 no se me iba de la cabeza.

Esto hará que maldiga el 2011, el 2012, y todos los demás sucesivamente, ¿Por qué?, por no valorar el hoy y pensar que el mañana seguramente sea mejor. Falso. Ayer siempre será mejor que Hoy y Hoy siempre será mejor que Mañana, porque en los recuerdos siempre florece una parte del todo y perdura solamente lo que nos interesa, lo bonito, lo merecedero; lo que hace digno el pasar de los días, aunque tenga que ser un matojo de cosas malas para caracterizar algo negativamente. Da igual.

El 2010 tuvo cosas malas, pero eso fue así como todos los años. Este año 2011, del cual llevamos ya 3 meses (que se dice pronto) no es mucho mejor.

Supongo que hay que aprender a valorar lo que se nos regala todos los días, porque es un regalo efimero, nace hoy y muere hoy. Mejor sonreirle dulcemente cuando llega y no llorarle amargamente cuando se va.

Tengo ganas de aplicarme el cuento.

Un buen vino

Posted: 5 febrero, 2009 in Poesía

4 de Febrero del 2009

Te recordaba como un buen vino
que mejora su cuerpo, su sabor
algo del que solo lo bueno exprimo,
algo para lamerse los labios con amor
y tener enrredado entre ellos
si no el mas dulce, el mas grato
si no el mas suave, el mas lleno
y aunque sea bueno, fue vano.
y fue único. era tu sabor.
un sabor que el tiempo transformó
y el mejor de todos los vinos
que mejoraba en cuerpo y esplendor
cambiando un poco su camino
por ser vinagre finalmente optó.